Ferdiauto ofrece un coche clásico para bodas en Fuente Palmera pensado para parejas que quieren añadir un detalle especial y diferente a su gran día. Se trata de un Citroën Rosalie de 1934 cuidadosamente restaurado por la familia Fernández y puesto a disposición de quienes quieran convertir el desplazamiento de su boda en parte de la propia experiencia.
Una pieza con historia que aporta elegancia, personalidad y un marcado carácter clásico a uno de los momentos más especiales de la celebración.
Un Citroën Rosalie de 1934 restaurado en familia
La historia de este vehículo está estrechamente ligada a Ferdiauto y al Grupo Automotriz Fernández.
La empresa nació vinculada a la reparación del automóvil y, con el paso de los años, amplió su actividad incorporando nuevos servicios relacionados con la venta y el alquiler de vehículos.
Dentro de esta trayectoria, Jacinto Fernández, junto a sus hijos Jacinto, José Carlos y Antonio, emprendió la restauración de un Citroën Rosalie matriculado originalmente en Oviedo en 1934.
Tras devolverlo a su estado y carácter original, surgió la idea de darle una nueva vida y compartirlo en momentos tan significativos como una boda.
Un coche diferente para vuestro gran día
El vehículo nupcial también puede convertirse en parte de la estética y el recuerdo de la celebración.
El Citroën Rosalie de Ferdiauto ofrece una alternativa para parejas que buscan alejarse de un vehículo convencional y apostar por un coche clásico con personalidad propia.
Su diseño y su historia lo convierten además en un elemento especialmente atractivo para las fotografías y vídeos de la boda, aportando una estética elegante y atemporal.
Una historia sobre ruedas
Detrás de este servicio no hay únicamente un vehículo de alquiler, sino un proyecto de restauración desarrollado desde la experiencia y la pasión por el mundo del automóvil.
Ferdiauto pone así esta pieza a disposición de las parejas que quieran incorporarla a su boda y hacer del trayecto otro de esos momentos que también merecen ser recordados.
Desde Fuente Palmera, este Citroën Rosalie de 1934 vuelve a ponerse en marcha para formar parte de nuevas historias, esta vez acompañando a parejas en uno de los días más importantes de sus vidas.